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Arraigados En La Oración

Arraigados En La Oración

La oración es más que un momento: es una forma de vivir en estrecha relación con Dios. A veces es un suspiro tranquilo de gratitud entre tareas; otras veces es un ruego sincero en una época difícil. Ya sea susurrada en soledad o compartida con otros, la oración abre espacio para que Dios hable en nuestra vida diaria.

“Buscad al Señor y su fortaleza; buscad su rostro siempre.” (Salmo 105:4)

La oración es más que un momento: es una forma de vivir en estrecha relación con Dios. A veces es un suspiro tranquilo de gratitud entre tareas; otras veces es un ruego sincero en una época difícil. Ya sea susurrada en soledad o compartida con otros, la oración abre espacio para que Dios hable en nuestra vida diaria.

Salmo 105:4 nos recuerda su importancia: “Buscad al Señor y su fortaleza; buscad su rostro siempre.” La oración nos invita a desacelerar, prestar atención y crecer en confianza mientras llevamos nuestras alegrías, preguntas y preocupaciones a Dios.

En Southern Adventist University, la oración forma parte del ritmo diario. Está integrada de manera natural en las aulas, los dormitorios y las oficinas. Los estudiantes oran antes de los exámenes, los amigos oran unos por otros durante semanas difíciles, y los empleados hacen una pausa para buscar la sabiduría de Dios mientras sirven. Estas prácticas simples forman una comunidad que depende de la presencia de Dios.

Pero la oración no es solo algo que ocurre en el campus; es una invitación para cada uno de nosotros. No importa nuestro horario o etapa de la vida, Dios nos invita a acercarnos. A medida que buscamos estar arraigados en la oración, que podamos intencionalmente hacer espacio para momentos con Él, cultivando una vida fundamentada en la conversación, la confianza y la firme seguridad de que nos escucha.

"Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas." Proverbios 3:5-6